Piscinas sostenibles por muchos motivos

piscinas sostenibles o ecológicas son conocidas también como biopiscinas, piscinas naturales, o piscinas naturalizadas

Las piscinas sostenibles o ecológicas son conocidas también como biopiscinas, piscinas naturales, o piscinas naturalizadas. Están diseñadas para utilizar procesos naturales de purificación del agua, disminuyendo o eliminando el uso de químicos perjudiciales para la salud y el medio ambiente.

Piscinas convencionales vs piscinas sostenibles

Las piscinas convencionales son un problema ambiental. Consumen muchos recursos en su construcción y mantenimiento. Requieren un gran volumen de agua con un alto estándar de calidad. Además, utilizan químicos como el cloro para el control de bacterias y microorganismos. Esto propicia que sean un foco de contaminación y de riesgo para la salud. Asimismo, es importante señalar que el agua de estas piscinas no es apta para ser reciclada, ni tampoco para el riego de jardines, ni mucho menos huertos. 

En cambio, las piscinas sostenibles se adaptan a los recursos y procesos naturales de purificación del agua. Esto se logra gracias a un proceso natural de filtrado a través de elementos como la arena, la grava o las plantas. De esta forma logran un mayor equilibrio con el medio ambiente que las rodea. Además, una gran diferencia respecto a las convencionales es que este tipo de piscinas no se vacían para su mantenimiento, lo cual permite un gran ahorro de agua y de dinero. En todo caso, el agua que se debe reponer es la que se consume por el uso normal al entrar y salir de la misma.

Datos de interés según ASOFAP

La Asociación Española de Profesionales del Sector de la Piscina ha publicado lo siguiente:

España es el cuarto país del mundo y segundo de Europa en número de piscinas, con un parque superior a los 1,3 millones de unidades (uso residencial + uso público y colectivo) en 2019. 

Es un mercado maduro con especial atractivo en el apartado de equipamiento, mantenimiento, rehabilitación o reforma integral de estas instalaciones. Un sector formado por 2.500 empresas y 70.000 trabajadores, entre empleos directos e indirectos (+9,4% respecto a 2017).

Es un sector en crecimiento. Con 5 años de crecimiento sostenido, se calcula que el sector creció un 6% en el 2019. Los productos más demandados en 2019 fueron los equipos de electrólisis de sal, seguidos de los sistemas de iluminación led, los robots limpiafondos y los sistemas de dosificación y control. 

Estos datos confirman la consolidación de la demanda de innovaciones que potencian la conectividad (IoT) y la sostenibilidad en el sector (sistemas de ahorro energético del agua, sistemas de climatización con paneles solares, cubiertas, etc.).

En definitiva, ¿por qué optar por una piscina sostenible?

Ahorro energético, no se necesitan depuradoras.

No contamina, no es necesario aplicar productos químicos.

Ahorro de agua. 

Practicidad y comodidad, el mantenimiento es más sencillo.

Eco-amigable con el medio ambiente, aumenta la biodiversidad de la zona.

Saludable, respeta la salud de la piel, ojos y mucosas.

¿Cómo funcionan?

Se debe construir la piscina con un cierto desnivel para permitir que el agua esté en movimiento.

El movimiento del agua se genera mediante una bomba hidráulica, para lo cual se puede utilizar alimentación por energía solar con la finalidad de ahorrar energía.

Las plantas, colocadas en otro espacio separado del destinado al baño, se encargan de filtrar la suciedad. Son parte importante de las piscinas ecológicas. Su integración en el diseño, sobre todo en jardines, se asemeja a estanques o lagos naturales.

Las piedras y arena son también filtros naturales para eliminar las impurezas y bacterias del agua de manera natural.

En el caso de las piscinas de agua salada se emplea la sal común, por lo que además de natural, resulta mucho más barato que los productos químicos y cloros tradicionales. Además, la concentración en sal es menor que en el mar, por lo que no irrita los ojos ni la piel.

Algunas medidas de ahorro energético que se pueden utilizar en las piscinas sostenibles

Fuentes de energía limpia como la energía solar para hacer funcionar la bomba de circulación del agua, la iluminación o el limpiafondos eléctrico. Además, se puede usar para los sistemas de calentamiento de agua en duchas, en sistemas de limpieza.

Iluminación sostenible, las luces LED son una mejor opción frente a las iluminaciones tradicionales ya que ofrecen una vida útil mucho más larga con unos costes iniciales cada vez más competitivos.

Filtros de arena, del llamado vidrio o cristal filtrante, sustituyendo a la arena de sílex para reducir el mantenimiento y consumo de agua y aumentar la calidad de la misma.

Limpiafondos eléctricos para reducir los ciclos necesarios de limpieza de la piscina. Estos a su vez alargan la vida útil de los equipos de filtración al reducir su uso como “depósito de suciedad”, e igualmente ayudan a reducir el número de lavados necesarios del filtro, y por tanto, el consumo de agua.

Cubiertas de piscinas, son un elemento de seguridad y limpieza, reducen considerablemente las pérdidas de agua por evaporación y favorecen el mantenimiento térmico. En el caso del policarbonato solar consigue elevar la temperatura del agua sin aportes energéticos extra.

Consideraciones

Calcular el uso que tendrá la instalación, porque de la cantidad de personas que la usen dependerá la carga de nutrientes que el filtro debe manejar.

El diseño y la arquitectura sostenible no sólo está en la propia piscina, sino también en el uso de materiales ecológicos y reciclables a su alrededor. Algunos elementos como pavimentos y mobiliarios de exterior, pueden ser pensados con materiales naturales y ecológicos. Podemos identificar este tipo de productos gracias a los sellos que certifican sus características ecológicas, su sostenibilidad o su respeto por el medio ambiente.

Próximamente vamos a empezar un proyecto de piscina sostenible. En tamborí arquitectes  estaremos muy contentos de compartir y mostrar el resultado cuando terminemos la obra.